1. Cubre el repollo en abundante agua hirviendo para separar las hojas y escaldarlas hasta que estén blandas y flexibles.
2. Sumerge las hojas escaldadas en agua fría y escúrrelas.
3. En un cuenco grande, mezcla la carne picada, el arroz, la mitad del aceite de oliva, la sal, la pimienta negra, la cebolla en polvo, el ajo en polvo y el ras el hanout.
4. Coloca las hojas de repollo sobre una superficie de trabajo, córtalas en trozos (dependiendo de su tamaño), separa la parte gruesa y resérvala.
5. Extiende una cucharada de la mezcla del relleno en forma cilíndrica en un extremo de cada trozo de hoja, dobla la parte inferior, pliega los lados y a continuación enrolla la hoja con firmeza. Repite el proceso con las hojas restantes.
6. Coloca las partes gruesas de las hojas de repollo en el fondo de una cazuela y coloca encima los rollitos rellenos.
7. Añade el resto del aceite de oliva y el zumo de limón.
8. Coloca un plato llano boca abajo sobre los rollitos para presionarlos e inmovilizarlos.
9. Cubre con agua caliente y sal.
10. Lleva a ebullición, baja el fuego y cuece a fuego lento durante 30 minutos.
11. Retira del fuego y deja reposar durante 10 minutos.
12. Vuelca la cazuela en una bandeja redonda.
13. Sirve las hojas calientes, acompañadas de ensalada, salsa de yogur cremoso, ensalada de pepino con yogur o zumo de limón.
💡 Para dar más sabor, puedes añadir media cucharadita de comino molido, una cucharada de melaza de granada ácida (debs el romman), o cebolla mediana picada al relleno.