1. Limpia la sepia a fondo, retirando la pluma, los ojos y la parte dura de las aletas. Corta la sepia en trozos medianos y reserva.
2. Pica finamente la cebolla y los dientes de ajo.
3. Calienta el aceite de oliva en una cazuela a fuego medio. Sofríe la cebolla picada durante 5 minutos, hasta que esté transparente.
4. Añade el ajo picado y la cayena y cocina por 1 minuto más, hasta que el ajo esté ligeramente dorado.
5. Incorpora los trozos de sepia a la cazuela y cocina entre 5 y 7 minutos, hasta que cambien de color y suelten su jugo.
6. Vierte el vino blanco y deja que se evapore el alcohol durante 2 o 3 minutos.
7. Añade el tomate triturado, la tinta de sepia (disuelta en un poco de agua si es necesario), laurel, sal y pimienta al gusto. Mezcla bien.
8. Cubre la cazuela y cocina a fuego lento durante 40-50 minutos, o hasta que la sepia esté tierna. Remueve ocasionalmente para evitar que se pegue. Ajusta la sazón si es necesario.
💡 Acompaña este plato con arroz blanco para absorber la deliciosa salsa.
💡 Para un sabor más intenso, puedes añadir un poco de caldo de pescado en lugar de agua al disolver la tinta.